Cartas a la Dirección: Media Maratón Santa Pola

Publicado en: Noticias Asociacion

El 18 de Enero se celebró en Santa Pola su media maratón. Una prueba deportiva muy arraigada en nuestra marinera villa. Este artículo, no duda de la gran labor de esta organización ni de los grandes beneficios que dicha prueba aporta a Santa Pola, solo pretendemos ejercer nuestro derecho a comunicar actuaciones individuales que no son para nada dignas de la media maratón, ni de su organización que en todo momento han estado a la altura en instalaciones y personal.

Por la mañana un servidor se levanto temprano, advertido de dicho evento, para intentar acercarse lo más posible su punto de amarre. Cual fue mi sorpresa que un guardia local, pese a comunicarle que me acercaba al barco (donde debía comer y pasar el día con la familia), me exclamo que debía de aparcar con todos los demás participantes del evento.

Me parece una falta de respeto MONUMENTAL hacia las personas que tenemos un barco en el puerto, básicamente porque dejar a los residentes acercar el coche a esas horas (9:00 am) no entraña ningún riesgo para nadie y de paso, respetas la libertad de unos por correr y la de otros por no hacerlo y disfrutar del único momento que tenemos para nuestro ocio en familia.

Como es lógico, siempre encuentras a alguien, que tiene más inteligencia que el funcionario mencionado y gracias a él (miembro de la organización), pudimos acercar el coche a una distancia razonable.

Una vez aparcados, la familia nos dirigimos a nuestro puerto. A la entrada del mismo, se apiñaban los corredores haciendo los típicos ejercicios de calentamiento antes de la prueba. Pese a que la organización del evento puso a disposición de los corredores aseos, muchos corredores y cuando digo muchos digo más de 100, decidieron que la entrada a nuestras instalaciones era digna de su alivio matutino dejando cientos de meadas a lo largo de la entrada, incluso un participante decidió que dejaría también un paquete mayor, cagando literalmente donde nuestros hijos transitan diariamente.

No voy a culpar a los que actuaron así. Los realmente culpables, están en despachos de Valencia cobrando por no hacer nada. Funcionarios que piensan que tener un estercolero frente a nuestros amarres es algo normal. A ellos es, a los que tenían que haber cagado y meado en el portal de sus casas y campos. Quizá así, se darán cuenta de las consecuencias de sus dejadeces y falta de interés.

Cartas a la Dirección.