Graves consecuencias de una gestión negligente.

Así podríamos calificar los incidentes acaecidos el pasado domingo 18 de junio en nuestro puerto deportivo. Para ponerse en antecedentes cabe mencionar que, hace aproximadamente un año, se cerro por parte de la Generalitat Valenciana el acceso de vehículos a nuestro puerto situando unos enormes bloques de hormigón en la entrada. Desde esta Asociación se remitió un escrito tanto a la Generalitat como al ente gestor de nuestro puerto a nivel local, cuyo máximo responsable es su ingeniero. En esta carta se exponía la grave situación que se podría ocasionar si algún día se precisaba de asistencia sanitaria urgente en los propios espigones del puerto o intervención de bomberos, dado que el acceso estaba totalmente bloqueado.

Por desgracia el pasado día 18, estas anomalías ya advertidas por nuestra asociación, que tuvieron por parte de la administración valenciana la más absoluta indiferencia como respuesta, nos llevaron a vivir una situación dramática cuando uno de nuestros socios tuvo un incidente grave y de manera urgente amarro su barco lo más cerca posible de la entrada. Se procedió a llamar a urgencias y una ambulancia se acerco a nuestras instalaciones para dar auxilio y asistencias inmediatas. La vida de una persona estaba en juego y los segundos a veces en estas circunstancias son vitales,  pero en este caso, la ambulancia tuvo que quedar muy lejos gracias y repito GRACIAS a una administración donde las personas solamente contamos por lo visto, como votos en periodo electoral.

Como dijo Albert Einstein «Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo». En este caso, tratándose de una administración no es estupidez sino más bien de negligencia, pero como siempre, las responsabilidades a nivel de administración pública son algo imposible de dilucidar. Lo cierto a día de hoy es que: En nuestro puerto, es más fácil y cómodo repostar combustible que ser atendido por una ambulancia o bombero en caso de grave necesidad.